Instability, political regimes and economic growth. A theoretical framework
Fernando Tohmé, M. Ángeles Caraballo y Carlos Dabús
Palabras clave: crecimiento económico, inestabilidad política, instituciones, democracia, dictadura
Una de las grandes cuestiones de la economía es comprender por qué algunos países logran prosperar de manera sostenida, mientras otros permanecen atrapados en trayectorias de bajo crecimiento o estancamiento. Si bien elementos como la acumulación de capital, la tecnología o la educación son esenciales para explicar esas diferencias, desde hace más de dos décadas el papel del marco institucional ha ido cobrando cada vez un mayor protagonismo, como pone de manifiesto, por ejemplo, la concesión del Premio Nobel de Economía en 2024 a Daron Acemoglu, Simon Johnson y James A. Robinson "Por sus estudios sobre cómo se forman las instituciones y afectan a la prosperidad".
En este contexto se sitúa el artículo “Instability, Political Regimes and Economic Growth. A Theoretical Framework”, que propone un marco teórico para comprender cómo la inestabilidad política y los distintos regímenes políticos afectan al crecimiento económico de largo plazo.
El punto de partida del trabajo es, por una parte, la constatación empírica, ampliamente documentada, de que los países políticamente estables suelen presentar mejores resultados económicos que aquellos caracterizados por golpes de Estado o cambios frecuentes de gobierno. Por otra, los autores señalan que, sin embargo, la relación entre democracia, dictadura y crecimiento no es tan nítida. De hecho, la literatura empírica muestra resultados ambiguos. Algunos estudios encuentran que las democracias favorecen el crecimiento económico; otros sostienen que ciertos regímenes autoritarios también pueden generar crecimiento sostenido; y otros defienden que las democracias inestables son precisamente las que presentan peores resultados.
Para abordar esta cuestión, el artículo desarrolla un modelo teórico que parte del supuesto de que los sistemas políticos seleccionan gobiernos con preferencias diferentes respecto al consumo presente y al ahorro futuro. Es decir, difieren en sus preferencias intertemporales: los gobiernos más pacientes están dispuestos a sacrificar consumo presente para acumular capital y crecer más en el futuro, mientras que los más impacientes prefieren consumir más en el presente. En gran parte, esta diferencia en las preferencias intertemporales se relacionan con el nivel de renta, ya que en contextos de menores ingresos suele haber una mayor preferencia por el consumo presente, sacrificando las posibilidades de un mayor crecimiento futuro. En este marco, el artículo plantea un modelo que analiza tres sistemas políticos simplificados: una dictadura, un sistema de mayoría y un sistema de representación proporcional. En cada uno de ellos se elige un “gobernante representativo” dentro de la distribución de ingresos de la sociedad.
En ausencia de inestabilidad política, el modelo muestra que la relación entre participación política y crecimiento puede adoptar diferentes formas según la distribución de la renta. En sociedades donde una minoría concentra gran parte de la riqueza, la dictadura puede terminar asociándose con mayores niveles de crecimiento a largo plazo, porque el gobernante representa a los grupos más ricos y pacientes, inclinados hacia la acumulación de capital. En cambio, los sistemas más democráticos pueden reflejar preferencias más orientadas al consumo presente y generan menores tasas de acumulación.
No obstante, la presencia de la inestabilidad política cambia de forma importante los resultados porque, cuando un gobernante teme ser expulsado del poder, modifica radicalmente sus incentivos. Si el horizonte temporal en el cargo se reduce, el dirigente deja de pensar en el largo plazo y pasa a priorizar beneficios inmediatos. En términos económicos, aumenta el consumo presente y reduce la acumulación de capital, perjudicando el crecimiento futuro.
Este mecanismo explica que muchas dictaduras, pese a poder adoptar políticas orientadas al crecimiento, terminan generando malos resultados económicos. Las dictaduras suelen enfrentarse a mayores niveles de oposición social y, por tanto, a una mayor probabilidad de inestabilidad. Esa amenaza reduce el horizonte temporal de los gobernantes y los lleva a actuar de manera más cortoplacista.
Además, el artículo distingue entre distintos tipos de dictaduras y democracias según el tamaño de la oposición política. Hay dictaduras con una oposición muy amplia y, por tanto, más inestables y otras con mayor apoyo social y más estables. Del mismo modo, algunas democracias con sistemas de representación proporcional pueden generar coaliciones de gobierno muy frágiles, mientras que otras logran estabilidad institucional. Dependiendo de estas combinaciones, la relación entre democracia y crecimiento puede ser positiva, negativa o no lineal, explicando los distintos resultados encontrados en la literatura empírica. El modelo muestra que no solo es importante el tipo de régimen político, sino también su estabilidad, la distribución de la renta y la capacidad de las instituciones para generar horizontes de largo plazo.
En síntesis, este artículo diseña un marco unificado que reconcilia las distintas evidencias empíricas sobre democracia, dictadura e inestabilidad política, subrayando que el crecimiento económico depende en gran medida de la estabilidad de las instituciones que configuran la vida política de las sociedades.
Tohmé, F., Caraballo, M. A., y Dabús, C. (2022). Instability, political regimes and economic growth. A theoretical framework. Metroeconomica, 73, 291–317. https://doi.org/10.1111/meca.12362










